miércoles, 3 de febrero de 2010

Hache de hermoso, de homenaje, de Hernández


No he podido resistirme. Le he copiado parte del título de este post al artículo de Gustavo Duch. Me sirve para presentar un hermoso homenaje al poeta, organizado por varios docentes de Lengua y Literatura (que son a su vez, reputados blogueros: A pie de aula, (Re)paso de lengua, http://irmadel.wordpress.com/ y Tres Tizas) en el centenario de su nacimiento.

Se puede participar en la antología poética, grabando poemas en Voxopop y/ o animando a vuestros alumnos para que participen realizando carteles en Glogster. Todo está muy bien explicado en las páginas que cito a continuación.


¡Ánimos! ¡Manos, ojos y voces a la obra!

Yo era estudiante de Filología Española en la Universidad de Barcelona a finales de los años 60 y, educada en el más puro franquismo en casa y en la escuela, NUNCA había oído hablar de Miguel Hernández. Recuerdo que lo descubrí en un recital poético ofrecido por un grupo de estudiantes, sin duda militantes, por lo menos, militantes de la cultura silenciada. En el mismo recital descubrí también a Neruda y al Alberti de "El poeta en la calle". Recuerdo como si fuera ayer el escalofrío y la intensa emoción que sentí al escuchar los poemas combativos que mis compañeros estaban leyendo y cuya existencia había ignorado hasta el momento. Fue una revelación. Luego vinieron los viajes a Francia a comprar libros y discos, la vuelta a España con los libros camuflados, la avidez por conocer más y más todo lo que nos estaba siendo escatimado... y las luchas, las huelgas y todo eso (ya lo han descrito muchos) para conseguir parcelas de aire y respirar algo parecido a la libertad.

Aunque me ha dado mucha vergüenza grabarme (y escucharme) aquí tenéis una de mis colaboraciones en el Homenaje. Es el poema llamado "Canción última" que pertenece al último libro de Miguel Hernández, El Hombre acecha (1937-1939). Hay muchos poemas de Miguel Hernandez que me conmueven (Tristes guerras, Llegó con tres heridas, Para la libertad, Nanas de la cebolla, Elegía a ramón Sijé...). Si he elegido éste es porque me ha hecho compañía a lo largo de todos los cambios de casa, algunos muy abruptos, que he tenido que hacer en mi vida.

Cual amuleto, siempre he llevado una copia de este poema, de casa en casa. Colgado en la pared, me recuerda que mi casa, por pequeña y escueta que sea, es el rincón en el que puedo protegerme, reconstruirme, revivir y reverdecer después de la devastación.

Páginas interesantes sobre Miguel Hernández

Canal YouTube de Homenaje a Miguel Hernández (poemas cantados por distintos intérpretes; poemas recitados; biografía; homenajes y noticias varias, todas relacionadas con el poeta)

3 comentarios:

Antonio dijo...

Muchas gracias; entre todos mantenemos despierta la memoria poética...

blogge@ndo dijo...

Gracias por participar y por tu entrada. Ójala que nunca nos deje de conmover la lectura de un poema.

Jordi Beltran dijo...

Més, més! Havia oblidat que la poesia és per escoltar.