lunes, 26 de septiembre de 2011

Las lenguas de Europa



Hoy celebramos el Día Europeo de las Lenguas. Desde el facebook de Leer.es nos han planteado la pregunta ¿Cuántas lenguas se hablan en Europa? y me ha entrado la curiosidad.
La información la he encontrado en esta página, totalmente de fiar, del proyecto multilingüe LINGUAMÓN, la casa de les llengües. Os copio el texto, literalmente (la negrita es mía):

"Es difícil decir cuántas lenguas se hablan en el mundo. Aunque esta afirmación es cierta, no deja de sorprender a aquellos que no se dedican a la Lingüística. En Europa esta situación no es ajena.

En el continente europeo hay lenguas que casi se habían dejado de hablar y que en los últimos tiempos han vuelto a utilizarse (por ejemplo el tártaro de Crimea, hablado por un pueblo que sufrió la deportación). Lenguas que llegan con las personas que las utilizan (como actualmente el chino). Lenguas que, por voluntad de las sociedades que las convierten en un elemento de identificación y cohesión social, nacen a partir de otras que ya existían (por ejemplo el luxemburgués, que originariamente era una variante local del alemán), y lenguas que parecen resucitar (por ejemplo el córnico). También existen, lamentablemente, lenguas que lentamente desaparecen, como el aragonés. Si se consideran todos estos elementos, se concluye que es difícil decir cuantas lenguas se hablan en Europa.

De todas formas, se puede considerar que el número de lenguas habladas en el continente europeo, desde el océano Atlántico a la cordillera de los Urales (sin tener en cuenta el Cáucaso), llega a setenta, sin contar las distintas lenguas de signos de las diversas comunidades de personas sordas ni de todas las lenguas que utilizan cotidianamente los nuevos europeos llegados de todas partes del mundo.

La mayoría de estas setenta lenguas pertenece a la familia indoeuropea, lo que significa que tienen un origen común y que, por lo tanto, se asemejan, aunque estas similitudes – por ejemplo, entre el italiano y el sueco – con frecuencia pueden ser detectadas solamente por los especialistas y no son nada evidentes a simple vista. También hay en Europa lenguas de las familias urálica (por ejemplo el finlandés, el estonio, el saami o el húngaro) y altaica (por ejemplo el turco o el tártaro), una lengua de la familia afroasiática, el maltés, emparentado con el árabe y una lengua sin familia conocida, el vasco.

En Europa son indoeuropeas las lenguas bálticas (el letón o el lituano), las célticas (el gaélico irlandés, el galés o el bretón), las eslavas (el ruso, el polaco o el macedónico), las germánicas (el inglés, el alemán, el frisón o el islandés) y las románicas (el catalán, el rumano, el castellano o el occitano), y también el griego, el albanés y el romaní, la lengua indo-irania que hablan tantos gitanos europeos.

A lo largo de la historia, las lenguas europeas han prestado palabras las unas a las otras – y también de lenguas de otros continentes – en una interrelación fecunda. Por ejemplo, el turcoha dado a un gran número de lenguas europeas palabras como haviar (caviar) y yoghurt (yogurt). La palabra sauna, existente en muchas lenguas, proviene del finlandés.

El desafío principal que las sociedades europeas han de afrontar hoy en día es el de continuar manteniendo la diversidad lingüística que, sin contradicción con una notable unidad cultural, siempre han desarrollado, junto con las lenguas de la inmigración de tanta importancia actual. Esto significa encontrar fórmulas de comunicación supranacional que no favorezcan la hegemonía de ninguna lengua y también dar vida a todas las lenguas del continente que, por razones económicas o políticas, se encuentran en una situación de debilidad que amenaza su supervivencia"

Fuente: Las lenguas de Europa

Hemos de añadir pues las lenguas de los nuevos europeos (¿cuántas son?) y la lengua de los signos.

Algunas reflexiones:

Las lenguas son organismos vivos que cambian de lugar, que se mezclan con otras, que se prestan palabras unas a otras.
Unas lenguas, las oficiales, "tienen papeles", otras, las no-oficiales o , aveces, las cooficiales, no.
Algunas han muerto ya, al morir sus últimos hablantes
Otras están amenazadas o pueden estar amenazadas, en peligro de extinción.
Las lenguas son una riqueza que hay que preservar.
Para que una lengua se preserve tiene que vivir en condiciones de normalidad, es decir, los hablantes de la misma tienen que poder hacer todas las cosas cotidianas en esta lengua. Eso no significa que no deban, puedan y sea necesario conocer otras y desenvolverse también en otras.
Las lenguas son un material de frágil manipulación. En manos de muchos políticos (que lo saben) puede provocar incendios (por eso lo hacen).
Dejemos las lenguas en paz, en manos (y bocas) de los lingüistas y sobre todo de los hablantes.
El multilingüismo es una riqueza
Feliz Día Europeo de las Lenguas
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