lunes, 19 de marzo de 2012

¡Viva La Pepa!


En español la expresión "Viva la pepa!" se usa para definir una situación de desorden y desbarajuste. Pero esta expresión no siempre ha tenido este significado. La frase tiene una historia cuyo aniversario se conmemora hoy. Vayamos por partes:
Hoy, 19 de marzo se celebran los 200 años de la promulgación de la primera Constitución española, llamada "La Pepa" en razón de la festividad del día, San José, (como muchos ya sabéis, en español Pepe y Pepa son diminutivos muy frecuentes de los nombres José y Josefa).
Esta primera Constitución se promulgó en Cádiz en plena Guerra de la Independencia contra los franceses. El acto tuvo lugar en esta ciudad pues no estaba ocupada, aunque sí asediada, por los ejércitos de Napoleón, que controlaban gran parte del territorio español.
"La Pepa" fue la primera Constitución de la historia de España. Fue una Constitución liberal y avanzada para la época. Duró dos años.
Hoy muchos periódicos analizan la importancia que tuvo y que todavía tiene para entender el presente de nuestra sociedad.
Este es el contexto histórico. Ahora bien, en lo que se refiere a la lengua, ¿de dónde viene la expresión "Viva la pepa"? ¿Fue un grito del pueblo de Cádiz aclamando la nueva Carta Magna? Pues no, todo parece indicar que el pueblo no jaleó su nacimiento con muestras callejeras de júbilo. La expresión surgió más tarde, no mucho, cuando en España se impusieron las ideas del oscurantismo absolutista, es decir, contrarias a las ideas liberales que la Constitución defendía. Entonces, decir "¡Viva La Pepa!" equivalía a manifestar que se estaba a favor de estas ideas (que entonces habían pasado a considerarse subversivas) sin tener que ser encarcelado por ello.
Una copla anónima de aquella época deja constancia del hecho:

"Por gritar una noche
¡Viva la Pepa!
me sacó la justicia
cuatro pesetas"

Años más tarde, la expresión cambió de contenido pues los medios de comunicación conservadores asociaron "La Pepa" al desorden, la juerga y el jaleo, para menospreciar así a los progresistas. Y este es el significado que tiene hoy vigencia, aunque cuando se diga, no se tenga ni idea ni del origen ni de los cambios de significado ni la manipulación que la expresión ha sufrido.

Vale la pena recordar esta pequeña historia para reflexionar cómo el significado de las palabras puede ser traicionado para volverse un arma de los poderosos.

¡Viva, pues, La Pepa, guapa, libre y liberal que intentó poner orden y luz en la España oscura!