viernes, 16 de julio de 2010

Insólito reino del fútbol


No me gusta el fútbol y menos todavía el inevitable cóctel de deporte y política que genera periódicamente en todas las latitudes. Estos últimos días he soportado como buenamente he podido la fiebre del Mundial con ganas de que por fin terminara y se pudiera leer, ver y hablar de otros temas. Y cuando ya empezaba a respirar, algo liberado ya el ambiente de la euforia futbolmaníaca, va y leo un texto de Eduardo Galeano (él, sí, enamorado del fútbol) en el diario El Público, y me gusta. Lo comparto con vosotros, es un poco largo, pero vale la pena. Palabra de no futbolera.

EL REINO MÁGICO
Eduardo Galeano

"Pancho Maturana, colombiano, hombre de vasta experiencia en estas lides, dice que el fútbol es un reino mágico, donde todo puede ocurrir. El Mundial reciente ha confirmado sus palabras: fue un mundial insólito.
Insólitos fueron los diez estadios donde se jugó, hermosos, inmensos, que costaron un dineral. No se sabe cómo hará Suráfrica para mantener en actividad esos gigantes de cemento, multimillonario derroche fácil de explicar pero difícil de justificar en uno de los países más injustos del mundo.
Insólita fue la pelota de Adidas, enjabonada, medio loca, que huía de las manos y desobedecía a los pies. La tal Jabulani fue impuesta aunque a los jugadores no les gustaba ni un poquito. Desde su castillo de Zurich, los amos del fútbol imponen, no proponen. Tienen costumbre.
Insólito fue que por fin la todopoderosa burocracia de la FIFA reconociera, al menos, al cabo de tantos años, que habría que estudiar la manera de ayudar a los árbitros en las jugadas decisivas. No es mucho, pero algo es algo. ya era hora. Hasta estos sordos de voluntaria sordera tuvieron que escuchar los clamores desatados por los errores de algunos árbitros, que en el último partido llegaron a ser horrores. ¿Por qué tenemos que ver en las pantallas de televisión lo que los árbitros no vieron o quizá no pudieron ver? Clamores de sentido común: casi todos los deportes, el basquetbol, el tenis, el béisbol y hasta el esgrima y las carreras de autos, utilizan normalmente la tecnología moderna para salir de dudas. El fútbol, no.
Los árbitros están autorizados a consultar una antigua invención llamada reloj para medir la duración de los partidos y el tiempo a descontar, pero de ahí está prohibido pasar. Y la justificación oficial resultaría cómica, si no fuera simplemente sospechosa: el error forma parte del juego, dicen, y nos dejan boquiabiertos descubriendo que errare humanum est.
Insólito fue que el primer Mundial africano en toda la historia del fútbol, se quedara sin países africanos, incluyendo al anfitrión, en las primeras etapas. Sólo Ghana sobrevivió, hasta que su selección fue derrotada por Uruguay en el partido más emocionante de todo el torneo.
Insólito fue la mayoría de las selecciones africanas mantuvieran viva su agilidad, pero perdieran desparpajo y fantasía. Mucho corrieron, pero poco bailaron. Hay quienes creen que los directores técnicos de las selecciones, casi todos europeos, contribuyeron a este enfriamiento. Si así fuera, flaco favor han hecho a un fútbol que tanta alegría prometía. África sacrificó sus virtudes en nombre de la eficacia, y la eficacia brilló por su ausencia.
Insólito fue que algunos jugadores africanos pudieran lucirse, ellos sí, pero en las selecciones europeas. Cuando Ghana ganó contra Alemania, se enfrentaron dos hermanos negros, los hermanos Boateng: uno llevaba la camiseta de Ghana y el otro la de Alemania.
De los jugadores de la selección de Ghana, ninguno jugaba en el campeonato local de Ghana. De los jugadores de la selección de Alemania, todos jugaban en en el campeonato local de Alemania. Como América Latina, África exporta mano de obra y pie de obra.
Insólita fue la mejor atajada del torneo. No fue obra del portero sino de un goleador. El atacante uruguayo Luis Suárez detuvo con las dos manos, en la línea del gol, una pelota que hubiera dejado a su país fuera de la Copa. Y gracias a este acto de patriótica locura, él fue expulsado pero Uruguay no.
Insólito fue el viaje de Uruguay, desde los abajos hasta los arribas.
Nuestro país, que había entrado en el Mundial en el último lugar, a duras penas, tras una difícil clasificación, jugó dignamente, sin rendirse nunca, y llegó a ser uno de los mejores. Algunos cardiólogos nos advirtieron, desde la prensa, que el exceso de felicidad puede ser peligroso para la salud. Numerosos uruguayos, que parecíamos condenados a morir de aburrimiento, celebramos este riesgo, y las calles del país fueron una fiesta. Al fin y al cabo, el derecho a festejar los méritos propios es siempre preferible al placer que algunos sienten por la desgracia ajena.
Terminamos ocupando el cuarto puesto, que no está tan mal para el único país que pudo evitar que este Mundial terminara siendo nada más que una Eurocopa. Y no fue casual que Diego Forlán fuera elegido mejor jugador del torneo.
Insólito fue que el campeón y el vicecampeón del Mundial anterior volvieron a casa sin abrir las maletas. En el año 2006, Italia y Francia se habían encontrado en el partido final. Ahora se encontraron en la puerta de salida del aeropuerto. En Italia, se multiplicaron las voces críticas de un fútbol jugado para impedir que el rival juegue. En Francia, el desastre provocó un crisis política y encendió las furias racistas, porque habían sido negros casi todos los jugadores que cantaron la Marsellesa en Suráfrica. Otros favoritos, como Inglaterra, tampoco duraron mucho Brasil y Argentina sufrieron crueles baños de humildad. Medio siglo antes, la selección argentina había recibido una lluvia de monedas cuando regresó de un Mundial desastroso, pero esta vez fue bienvenida por una abrazadora multitud que cree en cosas más importantes que el éxito o el fracaso.
Insólito fue que faltaran a la cita de las superestrellas más anunciadas. Lionel Messi quiso estar, hizo lo que pudo y algo se vio. Y dicen que Cristiano Ronaldo estuvo pero nadie lo vio: quizá estaba demasiado ocupado en verse.
Insólito fue que una nueva estrella, inesperada, surgiera de la profundidad de los mares y se elevara a lo más alto del firmamento futbolero. Es un pulpo que vive en un acuario de Alemania desde donde formula sus profecías. Se llama Paul, pero bien podría llamarse Pulpodamus.
Antes de cada partido del Mundial, le daban a elegir entre los mejillones que llevaban las banderas de los dos rivales. Él comía los mejillones del vencedor, y no se equivocaba.
El oráculo octópodo influyó decisivamente sobre las apuestas, fue escuchado en el mundo entero con religiosa reverencia, fue odiado y amado y hasta calumniado por algunos resentidos, como yo, que llegamos a sospechar, sin pruebas, que el pulpo era un corrupto.
Insólito fue que al fin del torneo se hiciera justicia, lo que no es frecuente en el fútbol ni en la vida. España conquistó por primera vez , el campeonato mundial de fútbol. Casi un siglo esperando.
El pulpo lo había anunciado y España desmintió mis sospechas: ganó en buena ley, fue el mejor equipo del torneo, por obra y gracia de su fútbol solidario, uno para todos, todos para uno, y también por las asombrosas habilidades de ese pequeño mago llamado Andrés Iniesta. Él prueba que a veces, en el reino mágico del fútbol, la justicia existe.

Cuando el Mundial comenzó, en la puerta de mi casa colgué un cartel que decía "Cerrado por fútbol". Cuando lo descolgué, un mes después, yo ya había jugado 64 partidos, cerveza en mano, sin moverme de mi sillón preferido.
Esa proeza me dejó frito, los músculos dolidos, la garganta rota: pero ya estoy sintiendo la nostalgia.
Ya empiezo a extrañar la insoportable letanía de las vuvuzelas, la emoción de los goles no aptos para cardíacos, la belleza de las mejores jugadas repetidas a cámara lenta. Y también la fiesta y el luto, porque a veces el fútbol es una alegría que duele, y la música que celebra alguna victoria de esas que hacen bailar a los muertos suena muy cerca del clamoroso silencio del estadio vacío, donde ha caído la noche y algún vencido sigue sentado, solo, incapaz de moverse, en medio de las inmensas gradas sin nadie".




martes, 6 de julio de 2010

La Muralla


Deseando que os sea útil, comparto con todos vosotros una propuesta didáctica de la canción "La Muralla", versión cantada del poema de Nicolás Guillén. Aunque la propuesta es para alumnos de A2, creo que también puede hacerse con los de A1, cuando ya lleven algunos meses de clase.




miércoles, 30 de junio de 2010

Dedicatoria


haz lo que quieras;
el impoluto lienzo de la página
pasivamente aceptará tus huellas.
hiéndela libremente, sin prejuicios

pero no te abandones a las facilidades,
no desmayes la guardia,
sé siempre muy exacto.
que lo que digas surja desde dentro,
que las cosas se nombren a sí mismas,
que las palabras jueguen
a juegos de palabras, si les gusta,
y que tu propia vida
vaya manchando el verso con sus botas gastadas.

(Poética, 1979)


Dedico este poema
a los que cumplen años, cumplen días o cumplen décadas
a los que se reinventan
a los que cambian
a los que se atreven a explorar
a los ...


sábado, 19 de junio de 2010

Saramago. In memoriam

Imagen de J.Michel Folon

NA ILHA POR VEZES HABITADA

Na ilha por vezes habitada do que somos, há
noites, manhãs e madrugadas em que não
precissamos de morrer.
Então sabemos tudo do que foi e será.
O mundo parece explicado definitivamente e
entra em nós uma grande serenidade, e
dizem-se as palavras que a significam.
Levantamos um punhado de terra e apertamol-la
nas mãos. Com doçura.
Aí se contém toda a verdade suportável: o
contorno, a vontade e os limites.
Podemos então dizer que que somos livres, com a
paz e o sorriso de quem se reconhece e viajou
à roda do mundo infatigável, porque mordeu a
alma até aos ossos dela.
Livertemos devagar a terra onde acontecem
milagres como a água, a pedra e a raíz.
Cada um de nós é por enquanto a vida.
Isso nos baste

José Saramago
Provavelmente alegria (1995)




miércoles, 16 de junio de 2010

Todos colifatos


¿Qué es un loco? ¿Quién está loco? ¿Estamos todos, de alguna manera, un poco locos? ¿Qué línea, finísima a veces, casi imperceptible otras, siempre quebradiza, separa la genialidad, la ocurrencia, la obsesión, la manía o la lucidez de lo que se diagnostica como enfermedad mental? Las personas que están ingresadas en los hospitales psiquiátricos ¿están locas o son locas? ¿Son todas los que están? ¿Están todas las que son? ¿Pueden tener una vida social integrada y sin exclusiones?

Convivo desde hace muchísimos años con personas queridas que son pacientes de hospitales y consultas psiquiátrica. De esta experiencia, que me ha curtido, enriquecido y enseñado, tengo un puñado de preguntas y una rotunda constatación: las enfermedades mentales son enfermedades-tabú. Muy poca gente las asume socialmente. Las familias ocultan o silencian a sus enfermos por vergüenza y por temor a que recaiga sobre los miembros "sanos" la sospecha de que pudieran incubar en sus genes alguna sombra de locura. La sociedad aparta a los enfermos. Hay pocos programas de ayuda a las familias y a la inserción social de los pacientes. Frente a las enfermedades mentales se actúa como se hacía en el Medioevo con la lepra: son enfermedades malditas y los que las sufren tienen el doble estigma de enfermos y de proscritos.

Por eso comprenderéis que me guste especialmente el apelativo cariñoso de colifato que en lunfardo significa "loco querible, amable" y que no tiene las connotaciones negativas de la palabra loco. Y también que me guste el proyecto de La Colifata de la que soy fan y divulgadora.

LT22 Radio La Colifata es el nombre de la emisora FM gestionada por los internos y ex internos del hospital psiquiátrico José T. Borda de Buenos Aires y fue la primera radio en el mundo en transmitir desde un centro para enfermos mentales. El proyecto nació en 1991 con un doble objetivo: por un lado, disminuir el estigma social que padecen las personas con enfermedad mental diagnosticada y por el otro, dinamizar su autonomía para que puedan integrarse en la sociedad gozando plenamente de sus derechos ciudadanos.

La Colifata emite un programa semanal de 3 ó 4 horas cada sábado por la tarde. Lo hace en directo y delante de los visitantes que acuden al centro para asistir a tal acontecimiento. La falta de apoyos oficiales contrasta con el apoyo que le han prestado algunas empresas privadas - todos recordamos el entrañable anuncio de Acuarius- y algunos artistas, como Manu Chao y El Canto del Loco.

La Colifata ya ha generado otros colifatitos en el mundo. Todos ellos son el combustible que nos permite ver e ir más allá de nuestros miedos.
Todos con los colifatos. Escuchad, divulgad, apoyad.
Todos somos, de alguna manera, colifatos.


Otros colifatitos (por ahora)




jueves, 3 de junio de 2010

Libro, déjame libre


"Libro, tú no has podido
empapelarme,
no me llenaste de tipografía,
de impresiones celestes,
no pudiste encuadernar mis ojos
...
Libro, déjame libre.
Yo no quiero ir vestido
de volumen, ..."

Pablo Neruda, fragmento de Oda al Libro (I)

Siempre he abogado por la utilización de textos literarios en las clases de ELE de forma sistemática. Cuando en algún taller de formación he podido desarrollar mis argumentos, siempre se ha suscitado una polémica, fruto de las dudas que el discurso suscita entre el profesorado. Las opiniones contrarias al uso sistemático de los textos literarios en clase de ELE suelen agruparse en dos grandes grupos: Los que defienden que los alumnos de ELE quieren y deben aprender lengua, no Literatura y los que arguyen que los textos literarios son demasiado difíciles y que los alumnos pueden frustrarse por no entenderlos en su totalidad.

A los primeros suelo recordar que los textos literarios también son lengua y que deberían estar entre las muestras de los distintos registros que ofrecen a sus alumnos. A los segundos, que el secreto está en elegir textos adecuados al nivel del alumnado y en no pretender una comprensión racional ni exhaustiva de los mismos que no tenemos ni los propios nativos.

En un pequeño artículo que publiqué hace algunos años en RedELE ("Libro, déjame libre"), abogaba por un acercamiento sensorial a los textos literarios en clase de ELE y ofrecía además algunos ejemplos de actividades, consejos y bibliografía. El título del artículo lo tomé prestado de la primera "Oda al libro" de Pablo Neruda. Me parecía que esta actitud de libertad frente al libro era la que debíamos impulsar en nuestras clases. Y esto es válido tanto en las clases de ELE como en las de L1.

Releyendo el artículo me doy cuenta de que la propuestas de actividades y los consejos que ofrecía siguen siendo vigentes. En cuanto a la bibliografía citada, desde entonces (marzo de 2004) se han publicado nuevas y muy interesantes aportaciones que van en esta misma dirección. Comparto aquí una lista de libros y de artículos aparecidos después de marzo de 2004 que os pueden ayudar a no encuadernar los ojos de vuestros alumnos, a no vestirlos de volumen, a no llenarles de tipografía. Es decir, a acercarles a la Literatura con toda la sensualidad y toda la libertad que la Literatura comporta y exige.


Las palabras que no se lleva el viento: Literatura y enseñanza de ELE/L2. Madrid, 2007, Santillana.
Hija del azar, fruto del cálculo: La poesía en E/LE. CARABELA Nº 59, Julio 2006. Número Monográfico: La literatura en E/LE. pp. 49-77
BENETTI, G.; CASELLATTO, M.; MESSORI, G. Más que palabras. Curso de Literatura por Tareas. (2004, Difusión)
FERRER PLAZA, Carlos: La poesía en las clases de ELE, algunas propuestas didácticas. 2009. MARCOELE nº 9
SANZ PASTOR, MARTA.


Podcast en "L de Lengua"



miércoles, 19 de mayo de 2010

la BSO de tu vida


"Todas las músicas me hablan, todas se conectan a mi corazón"
"Cada canción va abrazada a un recuerdo, como el tapiz que pudimos bordar"
"Hay unas que se necesitan, otras que nunca se olvidan, que te hacen despertar pasión"
"Una canción es la caja que somos, lo que guardamos en cada cajón"
"El mundo entero cabe en una canción"
"Solo sé que hay momentos que se unen a una canción"
"Una canción es un libro de viajes, lleva bordada la luz que quedó"

Todas estas frases y más es lo que algunos cantantes dicen en canciones sobre la canción. Y bienvenida sea la redundancia puesto que de canciones trata la propuesta que aquí comparto, basada en una actividad que presenté en un curso de perfeccionamiento para profesores de español, organizado por el Instituto Cervantes.

En aquella ocasión el objetivo era que los futuros profesores debatieran sobre el tema; en ésta es que los alumnos (nivel A2 o B1 como mínimo) reflexionen sobre al importancia de las canciones en el aprendizaje de una lengua y también en su propia vida. Espero que os sea útil.

La actividad podéis leerla y bajarla en este enlace de Scribd: La Banda Sonora de tu vida

Aquí están las tres canciones relacionadas:

Fito Paéz: "El Mundo cabe en una canción"




Pedro Guerra: "Canciones"



Los de Abajo: "Una Canción"





Aquí tenéis los enlaces de las mismas canciones en You Tube:


Y ahora, las preguntas

¿Conocéis más canciones que hablen sobre las canciones?
¿Cuál es la banda Sonora de Vuestras vidas?
Este post me ha hecho reflexionar sobre la mía. La colgaré cuando la tenga hecha.

Enlaces relacionados: